Diario de cuarentena Coronavirus: día 5

Diario de cuarentena Coronavirus: día 5

Imagen | Alicia Fernández-Caballero

Diario de cuarentena Coronavirus: día 5

«Un estado de ligereza y sosiego fluía por mi cuerpo. Recuerdo con nitidez toda la secuencia. Hasta que salí de casa. De repente tenía mi ropa de paseo vespertino bajo una cobertura “coronohigiénica”, guantes y mascarilla. Llegué al portal sigilosamente y me asomé: no había nadie en la calle, y lo mejor, no había policía. Miré atrás, a ambos lados de nuevo y salí rápidamente hasta encontrarme detrás de la fila de contenedores, nuevo punto de escondite. Volví a hacer mis comprobaciones mientras calculaba el camino más corto para atravesar dos paralelas. Sin verlas, sentía de los balcones las miradas de la responsabilidad y las chismosas.

Mi objetivo era claro: llegar a la playa.

Desapareció por completo la ligereza y el sosiego, ahora crecía el miedo y la paranoia. Tomé el camino que pensé que me exponía menos y conseguí cruzar la esquina a ritmo alto. Al doblarla, entré por un callejón estrecho que atravesé rápidamente hasta la esquina de la primera paralela. Cuando iba repetir el mismo protocolo que en el portal, paré; sonaba un coche que se acercaba, y lo hacía lento.

Me tiré al suelo, el coche que estaba aparcado justo frente a mí me cubría. Pasó el coche y me sentí ahora también estúpida: era un particular. De hecho creo que era el padre de Teresa. Ahora que me sentía estúpida por si estaba exagerando la paranoia y el miedo, me costaba hasta andar. Llegué a la playa con las piernas casi temblando y sin importarme ya mucho si me habían visto, empecé a andar hacia la orilla, entré al agua y nadé. Nadé hasta que el cansancio y el peso de la ropa me retuvieron. La oscuridad y la ansiedad me invadieron. No podía respirar.»

Qué de veces me ha venido a la cabeza éste sueño durante el día.

A ver si esta noche mejora…

#yomequedoencasa

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Sobre el autor

Ignacio Bosque Villaverde

Ignacio Bosque Villaverde nació en Chiclana de la Frontera, en 1989. Ha tenido la suerte de vivir cerca de la playa hasta los dieciocho años, cuando marcha a estudiar a Sevilla. Posteriormente viaja al extranjero y completa una estancia académica en Suecia y poco después una estancia vital y profesional en Berlín. Estos viajes y estancias marcan su carácter, incompleto tras cursar estudios universitarios en economía y empresa. HomoNoSapiens es para él la oportunidad de aprender mucho de lo que más le gusta y mantenerse siempre activo. Plantó la semilla que propició el nacimiento de esta revista y aunque actualmente se centra profesionalmente en el sector ecológico, coordina las tareas no editoriales de HomoNoSapiens.

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