Diario de cuarentena Coronavirus: día 4

Diario de cuarentena Coronavirus: día 4

Imagen | Alicia Fernández-Caballero

Diario de cuarentena Coronavirus: día 4

Vaya día loco de trabajo. Esto es brutal, ¿por qué la gente no se relaja? No vamos a comer más porque haya un virus, ¡comer se come lo mismo! Y lo que está plantado está plantado, y lo que está para cosechar está para cosechar. ¿La gente se piensa que los agricultores vamos a cerrar acaso? “Urbanita medio, un mensaje claro: el campo no cierra, no tiene ni puertas, ni horarios.” El campo siempre avanza, el tiempo no para nunca, ni los días ni las noches. A eso nos debemos. Otra cosa hubiera sido que el virus afectara a nuestras cosechas, pero no es el caso. Solo afecta a personas. Tengo cebollas, zanahorias, remolacha, puerro, calabaza y nabo plantado y evoluciona todo en orden. Por mi parte y por la de todos los agricultores que conozco, NO HAY PROBLEMA CON LAS COSECHAS.

Ay… a ver si con esto al menos me desahogo. Como decía, una locura, me llegan pedidos para vender 5 o 6 veces más de lo normal. A ver si con esto de que ya tienen las despensas de casa abarrotadas, se calma un poco el mercado. Porque otra historia es el transporte. Teniendo España uno de los mejores sistemas logísticos de Europa, estamos al borde del colapso. Entre todo el volumen que se está demandando y los camiones que salen para la exportación y que se retrasan por los controles en fronteras… estamos en una situación delicada para vender nuestros productos. Si no hay transporte, no hay ventas.

Se ve que necesitaba desahogarme un poco más… paro.

Esta mañana recibí un audio con una idea que me conmovió: escribir una carta anónima a enfermos de coronavirus que están aislados. Con la poca vergüenza que me caracteriza he enviado mi carta anónima. En ella cuento un poco cómo estamos viviendo estos días en casa, los niños sobre todo, el trabajo y poco más. Así les mando alguna historieta para que se distraigan y sobre todo les dé ánimos. Estas iniciativas me gustan y me involucran; me ha sentado muy bien escribir esta carta.

Suerte que no tenemos a ningún infectado en la cuadrilla, ni en la de campo ni en la de almacén, estamos aplicando la máxima precaución y los protocolos que nos recomiendan. Si se contagian empleados es posible que todos debamos hacer cuarentena y paralizar la empresa por un tiempo. Ahí sí que podemos llegar a tener problemas para suministrar y por supuesto problemas para la empresa ya que perderíamos la parte de la cosecha que no vendiésemos los días de cierre.

Me voy a dormir y sigo como una moto…

Me encanta trabajar en el campo, pero esta presión me maltrata.

Leer más en HomoNoSapiens | Diario de cuarentena Coronavirus: día 3

Sobre el autor

Ignacio Bosque Villaverde

Ignacio Bosque Villaverde nació en Chiclana de la Frontera, en 1989. Ha tenido la suerte de vivir cerca de la playa hasta los dieciocho años, cuando marcha a estudiar a Sevilla. Posteriormente viaja al extranjero y completa una estancia académica en Suecia y poco después una estancia vital y profesional en Berlín. Estos viajes y estancias marcan su carácter, incompleto tras cursar estudios universitarios en economía y empresa. HomoNoSapiens es para él la oportunidad de aprender mucho de lo que más le gusta y mantenerse siempre activo. Plantó la semilla que propició el nacimiento de esta revista y aunque actualmente se centra profesionalmente en el sector ecológico, coordina las tareas no editoriales de HomoNoSapiens.

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