Feminazis

Feminazis

Feminazi: Término usado con sentido peyorativo desde la década de 1990, cuando fue utilizado por primera vez por el locutor de radio estadounidense Rush Limbaugh, conservador y ligado al Partido Republicano de Estados Unidos. Nació para referirse a las mujeres que defendían el derecho al aborto, al que el partido se oponía, y amplió luego su significado para incluir a un supuesto grupo de mujeres que defienden que la mujer debe estar en una situación de superioridad respecto del hombre o que muestran tendencias “misándricas”.

Que las palabras feminismo y nazismo se combinen para crear un nuevo término me resulta chocante, pero sobre todo triste. El movimiento feminista está cada vez más presente en los medios, lo que significa que es más notable también en la calle, despertando simpatías y antipatías a su paso.

No siempre he sabido lo que la palabra feminismo significa. Hubo un tiempo, de hecho, en el que la encontraba un tanto agresiva y defendía que un mundo igualitario sería aquel en el que no se juzgase al género opuesto para defender nuestros derechos. Por aquel entonces ni siquiera me había tomado la “molestia” de leer sobre el movimiento feminista, sus inicios, desarrollo y sentido. Es decir, estaba juzgando desde la ignorancia.

Ahora sé que ese “nuestros derechos” no se refiere sólo a las mujeres, esos derechos son de todos. Que no se juzga ni se culpa a los hombres para hacernos valer, sino que se ponen de relieve situaciones reales que nos involucran y nos dañan a todos. El feminismo es, por definición, creer que tanto hombres como mujeres deben tener los mismos derechos y oportunidades. Es la teoría política, económica y social de la igualdad de género.

Cuento esto porque creo que es una actitud muy común, no sólo en lo que a feminismo se refiere, claro, y porque estoy absolutamente convencida de que es la información lo que nos da herramientas para valorar, ser críticos, no borregos, y abrir la mente propiciando la empatía y el respeto hacia opiniones discordantes con las nuestras.

Para mí, feminismo no es, ni será nunca, sinónimo de odio hacia los hombres, ni siquiera de culpabilización. Me parecería absurdo generalizar de ese modo y defender la igualdad desde el odio, que es precisamente una parte del problema.

Soy mujer, he vivido y he sido testigo de actitudes machistas (por parte de hombres y mujeres). También he sido machista, conmigo misma, con mujeres y con hombres. En ese momento no era consciente de ello y, si me hubieran cuestionado, seguramente me habría sentido ofendida, pero la realidad es que mi ignorancia me hizo comportarme de un modo que ahora me alarma.

Lo que quiero decir con esto es que todos somos actores, como tales somos responsables de nuestras acciones y debemos tomar conciencia de ese poder. Por ello, informarnos es nuestra responsabilidad, construir nuestras opiniones desde fuentes diversas, escuchar también aquellas que no nos gusten porque en todas hay mensajes a tener en cuenta. De otro modo, actuaremos sin saber por qué lo hacemos y caeremos en actos que, de ser a conciencia, probablemente no realizaríamos.

El machismo no nos afecta sólo a las mujeres, ni mucho menos, los estándares existen para nosotras y para vosotros. Nos condicionan y nos hacen menos libres a todos, es por eso por lo que no entiendo que se simplifique un movimiento con un significado tan amplio y se reduzca a desprecio hacia el género masculino cuando lo que se desprecia es la agresión, en todas sus formas. Agresión no es sólo una bofetada, agresión es menospreciar, devaluar, humillar, controlar, cosificar, vulnerar, sexualizar, obligar, degradar, cuestionar, limitar, independientemente del género, la condición social, sexual o la raza.

Me gusta hablar de realidades incómodas como esta porque creo que nos ponen, al menos un poco, las pilas como sociedad. Todos somos parte del problema porque vivimos en este mundo, tratar de escaquearse alegando que no nos reconocemos en él es desconocimiento, es simplista, es cobarde.

Sentirnos atacados debería hacernos reflexionar antes de actuar, no increpar y menospreciar.

Más información| Feminazi

También en Homonosapiens| Las maestras de la República (I), Las maestras de la República (II)

Categorías: Actuar

Sobre el autor

Gabriela Hidalgo Caldas

Graduada en Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Centrada en la relación entre la salud del aparato digestivo y el estado emocional, prima la visión holística del paciente. Reside en Madrid.

Comentarios

  1. Helena
    Helena 9 noviembre, 2015, 21:02

    Me ha gustado mucho leer un artículo más donde se le da auge al feminismo. Cada vez somos más las personas que estamos a favor de ello y cada vez somos más las que luchamos de un modo u otro a favor de ello. Claro ejemplo fue la multitudinaria manifestación del otro día 7 de noviembre ( la violencia machista es cuestión de estado y de toda la ciudadanía)
    Me complace también saber como de nuevo una persona malinterpreta por ignorancia el término feminismo y decidide indagar sobre él y rectifica ( son muy pocas las personas que lo hacen). Y respecto a esto me gustaría comentar algo que siempre digo: y es que ciertamente, el término crea mucha confusión… De primeras parece que feminismo es el homólogo de machismo, y nada más lejos de realidad, pues el homólogo concretamente es hembrismo. Reconozco que el término feminista, para ser un concepto de igualdad de género, quizás cojea y ” rechina” y quizás, se debería haber inventado una palabra donde se viese más la neutralidad del género y no predominase en su prefijo la palabra mujer ( feme).
    Y por último me gustaría comentar que al leerte, me ha resultado un poco confuso ciertas opiniones negativas sobre la defensa de los derechos de igualdad de género. Si la igualadas se defiende a costa de la supremacía o en su opuesto, a costa de la infravaloración del otro género, entonces, no es igualdad. Por tanto creo que comentar esos aspectos como si formasen parte del feminismo, es un error. Toda corriente de pensamiento tiene sus vertientes y gente q se inventa sus propias leyes. En el caso del feminismo, tenemos la suerte de que la línea de acción es clara y conocida y todo lo que se salga de ello queda automáticamente excluido del concepto y lucha feminista.
    Muchas gracias por escribir esto compañera 🙂

    Responder este comentario
    • Gabriela Hidalgo Caldas
      Gabriela Hidalgo Caldas Autor 9 noviembre, 2015, 21:46

      Hola Helena!

      Muchas gracias a ti! Estoy muy de acuerdo en lo que comentas sobre el término “feminista” y cómo puede dar lugar a equívocos.

      No sé bien a qué te refieres con las opiniones negativas sobre la defensa de los derechos de igualdad de género. ¿Me lo podrías aclarar por favor? Me interesa!

      Muchas gracias de nuevo por leernos y por comentar!

      Un saludo

      Responder este comentario
    • Gabriela Hidalgo Caldas
      Gabriela Hidalgo Caldas Autor 12 noviembre, 2015, 23:09

      Vale, después de darle vueltas creo que te he entendido. No escribí que el feminismo utilice como herramienta de ataque o defensa, según se mire, la supremacía o la infravaloración. Todo lo contrario. Lo que quise decir es que a veces se piensa que es así como se procede en el feminismo y que es todo lo contrario. Puede que haya sido ambigua la forma de redactarlo pero mi mensaje era que aunque desde el desconocimiento se pueda creer que es así, en realidad el feminismo nunca busca menospreciar ni infravalorar a nadie.

      Responder este comentario
  2. E. Iglesias
    E. Iglesias 13 noviembre, 2015, 21:12

    No creo que haya mucha gente en contra del verdadero concepto de feminismo, aunque evidentemente hay de todo en este mundo, pero por desgracia da la sensación de que la expresión “feminazi” esta tomando todo el sentido que no tenía cuando Rush Limbaugh lo utilizó por primera vez.

    Las leyes y actitudes de discriminación positiva pueden ser muy utiles pero la línea entre esto y el intentar reparar una injusticia con otra o meterse en el absurdo es muy delgada y en ocasiones se traspasa. Para alcanzar una igualdad total nada mejor que el sentido común.

    Responder este comentario
    • Gabriela Hidalgo Caldas
      Gabriela Hidalgo Caldas Autor 15 noviembre, 2015, 18:20

      Hola E.Iglesias!

      Muchas gracias por leerme y por comentar. Por lo que he entendido, ¿crees que se está tratando de llegar a la igualdad utilizando el Feminismo como “arma” contra los hombres?
      Yo pienso que, como bien dices, de todo hay en este mundo. Pero por suerte cada vez somos más los que conocemos el real significado del feminismo y respetamos por encima de todo a los demás.
      ¡Muy a favor de ese sentido común que mencionas!

      Gracias de nuevo y espero seguir leyéndote por aquí

      Un abrazo

      Responder este comentario
      • E.iglesias
        E.iglesias 16 noviembre, 2015, 23:37

        Me refiero a que ese falso feminismo que llamamos “Feminazis” intenta compensar las injusticias que se han cometido históricamente contra la igualdad de sexos con otras injusticias pero en sentido opuesto, el “feminazismo” (no se si existe ese concepto) intenta adueñarse de la lucha por la igualdad, se consideran la única vía para frenar al machismo y hacen saber que estas con ellos o contra ellos.

        Esto perjudica evidentemente a los hombres, pero también al verdadero feminismo que busca una igualdad real y justa.

        Responder este comentario

¿Qué estás pensando?

Tu dirección de correo no será publicada con tu comentario.
Los campos requeridos están marcados*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.