¿Renta básica o trabajo asalariado?

¿Renta básica o trabajo asalariado?

Imagen | Paula Sánchez Calvo

¿Y si el Estado proporcionase a cada ciudadano una cantidad de dinero por el simple hecho de pertenecer a una comunidad política determinada? Se trata de la Renta Básica Universal, gozne sobre el que gira un estudio reciente del Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla Juan Torres López[i], a raíz de los cambios tecnológicos, sociales y económicos que se han producido en los últimos quince años y que han transformado el escenario laboral.

En una entrevista reciente a Nick Van Dam[ii], experto mundial en liderazgo y formación, y director del IE Center for Learning Innovation[iii] publicada en el Diario Expansión subraya el enorme impacto que han tenido la aparición de Internet y las nuevas aplicaciones tecnológicas, aplicaciones que las organizaciones empiezan a utilizar, transformando la manera de relacionarnos, de comunicarnos, en los modelos de negocios y organizaciones. En este sentido cabe destacar el papel de Internet como medio para la aparición de un espacio libre, de libertad de expresión, de creación de una nueva Democracia, siendo fundamental en movimientos como la Primavera Árabe en Egipto, el 15-M en Madrid o en Grecia. Lo cierto es que nos encontramos ante una Revolución Tecnológica equiparable a la que se produjo a mediados del siglo XVIII en Gran Bretaña en donde la tecnificación y las innovaciones tecnológicas transformaron la manera de trabajar, de producir y las estructuras económicas pasando del Domestyc System al Factory System. En lo referente a la robotización, Van Dam recuerda que, según el World Economic Forum ya un 29% del trabajo se hace con máquinas, y predice que en 2025 este porcentaje subirá hasta el 52%. Es decir, estamos ante un escenario en donde las máquinas realizarán gran parte del trabajo en la próxima década. Todas estas transformaciones tecnológicas llevará a automatizar gran parte de las actividades que hoy desarrollan los humanos y, como consecuencia, tendrá un impacto decisivo en las capacidades profesionales, en las competencias y en los roles laborales que estarán disponibles en el futuro, en un mercado laboral en constante transformación. Se impone, por tanto, el replanteamiento del concepto tradicional de “trabajo”.

Hay que tener en cuenta que en el sistema capitalista el trabajador intercambia su fuerza de trabajo como mercancía y ésta es vendida en el mercado de trabajo. Afirma Juan Torres: “Somos una civilización basada en la compra y venta del trabajo, se supone que el trabajo es nuestra gran riqueza, y efectivamente la mayoría de la gente obtiene sus ingresos del trabajo. Pero no necesariamente da la felicidad. El ingreso se asocia al trabajo, pero al trabajo remunerado, porque una mujer trabaja para su familia y no se considera trabajo, se dice que es inactiva. La polémica de la renta básica tiene que ver con una concepción civilizatoria de nuestro mundo: ¿vamos a seguir entendiendo como trabajo, como valioso, como economía, solo lo que tiene que ver con lo monetario?[iv]. ¿Se podría ver y entender el trabajo como un medio de desarrollo y realización personal y una forma de contribuir de otra manera a la sociedad a través de la renta básica universal?

La renta básica es una “herencia común” que reparte unos recursos que se encuentran distribuidos de manera muy desigual. Es un concepto presente ya en la Grecia clásica de Arístides, Lisímaco y  Pericles. En los tiempos de la Guerra Fría el capitalismo de los países occidentales se encontraba en una fase de auge y los trabajadores disfrutaron de las ventajas de un sistema en el que se aplicaban economías mixtas, preservando el denominado Estado de Bienestar y conjugando la economía de mercado con las tesis socialistas en una suerte de economismo sindicalista: son los años gloriosos del capitalismo (1945-1973). Actualmente nos encontramos ante un sistema económico cuya principal característica es el libre mercado sin restricciones, en la estela del neoliberalismo de Friedrich Hayek y Milton Friedman, y en contraposición a la política económica que hubo en el mundo occidental desde la segunda Guerra Mundial hasta la década de los años setenta, en donde la mayoría de los países eran partidarios de aplicar una economía mixta, con una fuerte intervención estatal en la economía junto con un elevado gasto público. Con el establecimiento del sistema neoliberal, el sistema capitalista es global, se ha internacionalizado –curiosamente, lo que pretendía el comunismo-. Un proyecto que ha fracasado, al quedar la economía fuera del control de los estados, en manos de los bancos internacionales y corporaciones multinacionales. Por otra parte, conviene recordar que la idea de proporcionar a la gente un ingreso mínimo no es patrimonio de las políticas de izquierda, ya que ha estado presente también en el pensamiento religioso e incluso en el pensamiento liberal, como es el caso de Friedrich Hayek. De otro lado, el pensamiento marxista se ha opuesto tradicionalmente a la implantación de rentas universales considerando que la persona que aportase con su trabajo a la sociedad era la única que tenía el derecho de recibir los medios para satisfacer sus necesidades. En cualquier caso, coincido con Juan Torres en la idea de que la renta básica universal es una medida que se centra, fundamentalmente, en la convivencia humana, siendo el Estado el encargado de la distribución del bien colectivo.

Es difícil valorar la Renta Básica. Al requerir intervenciones redistributivas por parte de los gobiernos, algunos ven en ella un atentado contra la libertad individual. Podría decirse que no es más que la sustitución de la decisión y la gestión colectiva y la desmercantilización de las políticas sociales típicas del Estado del Bienestar por una estrategia de búsqueda (individual) del bienestar personal. Por otra parte, quizá pueda servir para combatir la pobreza absoluta, pero es ineficaz a la hora de combatir la relativa. En definitiva, se podría pensar que se fundamenta en una concepción equivocada del trabajo, destacando más los aspectos negativos de éste (insatisfacción, explotación), que los positivos, es decir, todo aquello que hace del trabajo un medio para el desarrollo personal y la creación de vínculos de cooperación y solidaridad.

Además, con la Renta Básica los empleos generados serían de baja calidad y en el caso de no disponer de capacidad suficiente para aumentar de manera continuada la oferta y la demanda de bienes y servicios se podría producir inflación, así como reforzar el consumismo. Hay quien afirma que con la Renta Básica se podrían feminizar cada vez más los empleos de peor calidad y de bajo salario, consolidando la división patriarcal del trabajo. En resumen, la medida no soluciona todo. Se trata de una política que apunta a sostener niveles básicos de ingresos y no es suficiente para garantizar la existencia material de toda la población, lo que exigiría complementarla con otras políticas universales para ser efectiva a la hora de mejorar la distribución y el bienestar de la población. Habría que aplicar, por consiguiente, una política de “Renta Máxima” para poner techo a los ingresos y frenar la desigualdad distributiva, limitanto el enorme poder de las corporaciones transnacionales[v].

En cualquier caso, pienso que para gozar de una libertad real tenemos que poseer los recursos necesarios para satisfacer nuestras necesidades básicas. Y la Renta Básica es, a un tiempo, universal, individual, incondicional, vitalicia y suficiente. Con esta medida se eliminarían, por ejemplo, los elevados costes administrativos de los subsidios condicionados, así como la estigmatización asociada a los mismos.[vi] No obstante, lamentablemente, las tendencias indican que la nueva normalidad es la vulnerabilidad y la precarización laboral. El debate está abierto.


[i]Torres, J., La Renta Básica. ¿Qué es, cuántos tipos hay, cómo se financia y qué efectos tiene?, Barcelona, Deusto, 2019.

[ii] Durante los últimos veinticinco años Dick Van Dam ha trabajado como consultor en Mckinsey y Deloitte. En ambas organizaciones se ha dedicado al desarrollo e innovación del aprendizaje y al uso de la tecnología en la formación de nuevas habilidades.

[iii]https://www.google.com/amp/s/amp.expansion.com/pymes/2019/03/18/5c8f6102468aeb39398b4604.html

[iv] https://www.infolibre.es/noticias/cultura/2019/02/23/juan_torres_lopez_renta_basica_

92204_1026.html

[v] https://blogs.publico.es/dominiopublico/28608/la-renta-basica-incondicional-una-propuesta-inaplazable/

[vi] Los subsidios condicionados se conceden a personas con situaciones “extraordinarias” o “anormales”, considerando como normalidad el trabajo asalariado y el empleo formal.

 

Leer más en HomoNoSapiens | Mierdennials: Conversación con el colectivo «Hasta el tiesto»

Categorías: Leer

Sobre el autor

Juan Tamargo

Juan Andrés Tamargo Blanco es Licenciado en Geografía e Historia (Especialidad: Historia Moderna) y Tercer Ciclo (Doctorado) en la misma especialidad por la Universidad de Málaga. Intenta aportar su granito de arena en una sociedad cada vez más deshumanizada compaginando la investigación y la escritura junto con otra de sus pasiones: la Moda, actividad que lleva desempeñando como vendedor en el área de Confección de Juventud y Caballero en El Corte Inglés durante quince años.

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