La mirada filosófica

La mirada filosófica

Nuestras experiencias vitales, que no nuestras circunstancias de vida (empleando el término que utiliza Eckhart Tolle), dependen en gran medida de nuestra forma de mirar el mundo y hoy quiero compartir aquí algunas impresiones sobre lo que yo siento que es un mirar filosófico.

A nadie le gusta, conscientemente, ser engañado. Todo hombre ansia comprender lo que le sucede y lo que sucede en su entorno. El impulso de buscar lo verdadero, lo auténtico, lo real forma parte de nuestra naturaleza, es indisociable a esta. Si entendemos por filosofía amor a la sabiduría, este impulso bien canalizado da nacimiento a esa mirada filosófica. Aprender para poder obrar sobre la materia, para estar al día, para dotarnos de un aura de intelectualidad, para tener algo de que hablar, para lograr un puesto de trabajo…, nada de esto es verdadero saber. Son metas legítimas, por supuesto, pero si hacemos de ellas nuestros objetivos primordiales nos veremos abocados a una vida empobrecida, carente de plenitud y creatividad.

Como muy bien descubrió Viktor Frankl, psicólogo humanista, el ser humano tiene una profunda exigencia de sentido. El que afronta su vida y sus actividades como Sísifo afrontaba diariamente su infructuosa tarea, se sumerge en el más profundo vacío. Sísifo es un personaje de la mitología griega que, cuando va al infierno, el castigo que se le impone es precisamente ese, el de tener que realizar eternamente una tarea infructuosa: subir una gran roca a lo alto de una montaña y, justo antes de llegar, ver como esta caía rodando hacia abajo y vuelta a empezar, eternamente. El sinsentido es, ciertamente, un castigo infernal.

La pregunta que nos debemos hacer periódicamente no es acerca del sentido de la vida, sino acerca del sentido de mi vida, de su dirección. ¿Sé hacia dónde voy? ¿He reflexionado sobre ello? ¿Qué es lo que quiero, realmente? ¿En mi día a día estoy dedicando un tiempo a aquello que realmente quiero, o mi día a día esta plagado de actividades estrictamente utilitarias? Los grandes filósofos siempre han dicho que la filosofía no es algo utilitario, como el verdadero arte, sino que se le busca, se le ama, por sí misma. No sé si esto se entiende bien, pero es importante. Uno es filósofo no porque tenga un título, sino porque ama la verdad, y este amor le transforma y le lleva a una vida feliz, serena, plena. Pero no es porque la meta sea la felicidad. Si uno se acerca a la filosofía con la meta de la felicidad, o de la erudición, o cualquier otra, su mirada, esa mirada filosófica de la que hablo, se estrechará. En cambio si uno, humildemente, lo que busca es la verdad y que ésta tome posesión de él, su mirada se ampliara hasta abarcarlo todo.

Cuenta Viktor Frankl, cuando narra su experiencia como psicólogo y como hombre que ha estado en un campo de concentración nazi, que aquellos que tenían una rica vida interior, que sentían que había «sentido» en ella (alguien que les estaba esperando, un proyecto que sentían la necesidad vital de realizar, etc.) soportaban mucho más, y con una mayor dignidad, que aquellos que carecían de ese «sentido» vital. En consulta filosófica he conocido ya a muchas personas que objetivamente parecen tenerlo todo, pero que sienten que no tienen nada real, verdadero. Creen que no tienen ningún asidero firme que las sostenga, que les proporcione sentido y plenitud cuando todo lo que hay que hacer es cambiar el enfoque, la forma de mirar.

La mirada filosófica de la que estoy hablando nace cuando contemplamos las distintas realidades que se nos muestran sin objetivo alguno, sin tratar de extraer de ellas una función, una utilidad, un concepto. Observamos con sed de comprensión, de penetrar en su verdadero ser. Nada más, no hay exigencias, y como no exigimos se nos entrega Todo. ¿Qué pasa a partir de ahí?, no se puede expresar con un lenguaje racional, de ahí que los grandes maestros de sabiduría, místicos, artistas, etc. , hayan tenido que envolver su vivencia con colores, sonidos, metáforas, paradojas…

Categories: Filosóficamente, Pensar

About Author

Elena Machado Devis

Licenciada en Filosofía por la UNED, formada en Asesoramiento Filosófico por Mónica Cavallé Cruz, ejerce actualmente como asesora filosófica y como jefa de redacción de la revista “El mundo de Sophia”. Lleva el blog “Mil estrellas en el camino”: http://milestrellasenelcamino.blogspot.com.es. http://asesoramientofilosoficoelenamachado.com/asesoramiento-filosofico/

Comentarios

Write a Comment

Your e-mail address will not be published.
Required fields are marked*